
Un violento tiroteo ocurrido en la madrugada de este domingo en un bar de Bekkersdal, al suroeste de Johannesburgo, dejó al menos nueve personas muertas y diez más heridas, informaron las autoridades locales.
El ataque se registró poco antes de la 1:00 a. m., cuando un grupo de alrededor de 12 hombres armados llegó en dos vehículos —una furgoneta blanca y un sedán plateado— y abrió fuego contra los clientes dentro del bar y también en las calles cercanas, según la policía sudafricana.
Las víctimas fueron atacadas de manera indiscriminada, y entre los fallecidos se encuentra un conductor de servicio de transporte que se encontraba fuera del establecimiento al momento del tiroteo, informaron las autoridades.
Los heridos han sido trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica, mientras que la policía ha iniciado una intensa búsqueda para localizar y detener a los responsables, de quienes aún no se ha divulgado identidad ni motivo del ataque.
Este hecho constituye el segundo tiroteo masivo registrado en Sudáfrica en menos de tres semanas, en medio de un contexto de alta violencia armada en varias regiones del país.
Las autoridades instaron a la población a colaborar con cualquier información que pueda ayudar en la investigación y el rápido arresto de los agresores.