
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que extiende hasta el 6 de abril el ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, uno de los corredores clave para el comercio mundial de petróleo.
El mandatario advirtió que, de no cumplirse la exigencia, Estados Unidos podría atacar infraestructura energética iraní, en medio de la creciente tensión en la región.
Pese a la advertencia, Trump aseguró que las conversaciones con Teherán “están progresando muy bien”, lo que abre la posibilidad de una salida negociada.
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por donde transita una parte significativa del suministro energético global, por lo que su cierre o restricción ha elevado la preocupación internacional y la volatilidad en los mercados.
