
El presidente Donald Trump firmará hoy una orden ejecutiva para modificar el nombre del Departamento de Defensa, que volverá a llamarse Departamento de Guerra, retomando la denominación original de la dependencia.
De acuerdo con Fox News, que citó a un funcionario de la Casa Blanca, la orden permitirá el uso del término “Departamento de Guerra” y “secretaría de guerra” en documentos oficiales, comunicaciones públicas y actos ceremoniales.
Además, instruye al secretario del Pentágono, Pete Hegseth, a presentar propuestas legislativas y ejecutivas para que el cambio de nombre se mantenga de manera permanente.
Una “ética guerrera” en el Pentágono
El anuncio forma parte de la estrategia de la administración Trump para impulsar una política de “ética guerrera” dentro del Pentágono.
Aunque el cambio definitivo necesitaría ser aprobado por el Congreso, la orden autoriza que los términos puedan ser usados de inmediato en la vida pública y administrativa de la dependencia.
Confirmación oficial
La noticia fue reportada inicialmente por Fox News y después confirmada por un funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato. Horas más tarde, el secretario de Defensa publicó en redes sociales: “DEPARTAMENTO DE GUERRA”, reforzando el mensaje presidencial.
Implicaciones y antecedentes
El cambio de nombre no altera de inmediato la estructura ni las funciones del Pentágono, pero abre un debate legislativo sobre si debe quedar establecido por ley.
El Departamento de Guerra fue creado en 1789 para supervisar al Ejército y dirigir las operaciones militares. En 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno decidió modificar la dependencia a Departamento de Defensa con la creación del puesto de secretario de Defensa y la Fuerza Aérea como rama independiente, buscando proyectar a Estados Unidos como una nación orientada a la seguridad y estabilidad mundial y no solo a la guerra.
La propuesta de Trump, en contraste, busca recuperar el término “guerra” como parte central de la identidad militar estadounidense, un giro simbólico frente a la visión que ha predominado en los últimos 77 años.