
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido suspender todas las negociaciones diplomáticas con el gobierno de Nicolás Maduro, de acuerdo con información publicada por el New York Times y citada por fuentes oficiales estadounidenses.
La medida representa un quiebre en los intentos recientes de diálogo entre Washington y Caracas, los cuales habían sido encabezados por el enviado especial Richard Grenell, encargado de las conversaciones directas con el régimen venezolano.
Según el informe, Trump consideró que los esfuerzos diplomáticos ya no eran efectivos y que podrían estar obstaculizando la estrategia de presión de su administración hacia el gobierno de Maduro.
De acuerdo con funcionarios consultados por el NYT, la decisión se tomó durante una reunión con altos mandos militares, en la que el presidente ordenó detener todos los contactos diplomáticos, incluso los directos con Maduro. El motivo principal habría sido la frustración ante la negativa del mandatario venezolano a abandonar el poder y su rechazo a las acusaciones de narcotráfico.
La suspensión diplomática coincide con un incremento de operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe, donde se han registrado ataques a embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico. En uno de estos incidentes, cuatro personas perdieron la vida.
Además, la Casa Blanca notificó al Congreso que el país se considera en “conflicto armado” con los cárteles de droga, a los cuales ha calificado como organizaciones terroristas.
Por otro lado, Estados Unidos elevó la recompensa por la captura de Nicolás Maduro a 50 millones de dólares, acusándolo de liderar una red de narcotráfico conocida como el “Cártel de los Soles”. En respuesta, Maduro denunció que Washington utiliza dichas acusaciones como un pretexto para justificar una posible intervención militar en América Latina.
La decisión del mandatario estadounidense ha generado preocupación dentro de su propio gobierno, ya que algunos funcionarios temen que una acción militar directa involucre al país en un conflicto prolongado, algo que Trump había prometido evitar.
No obstante, la Casa Blanca afirmó que “todos los elementos del poder estadounidense están disponibles” para frenar el narcotráfico y presionar al régimen venezolano para que cese sus presuntas actividades ilícitas.