
La Casa Blanca anunció este miércoles que los aranceles relacionados con medicamentos y semiconductores quedarán fuera del nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos y Japón, y serán abordados en negociaciones futuras. La medida busca aclarar el trato que recibirá Japón en comparación con otros socios comerciales tras el anuncio de un nuevo marco arancelario entre ambas naciones.
Un funcionario de la administración Trump aseguró que Tokio “no será tratado peor que otros socios comerciales de Estados Unidos respecto a los aranceles sobre medicamentos y chips semiconductores”, disipando preocupaciones surgidas luego del anuncio de un acuerdo parcial centrado en productos agrícolas e industriales.
En Japón, el primer ministro Shigeru Ishiba reafirmó su intención de mantenerse en el cargo pese a la presión tras la reciente derrota electoral del Partido Liberal Democrático (PLD) y su socio Komeito, que perdieron la mayoría en la cámara alta. Ishiba argumentó que su continuidad es clave para supervisar las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, en un contexto político adverso para su administración.
“Estoy comprometido a enfrentar los desafíos urgentes y preservar la estabilidad política”, declaró Ishiba tras reunirse con líderes del PLD, como los ex primeros ministros Taro Aso, Fumio Kishida y Yoshihide Suga.
Reacción positiva en los mercados
Los mercados financieros reaccionaron con optimismo ante el anuncio. En Estados Unidos, el S&P 500 subió 0.3%, el Dow Jones avanzó 196 puntos (0.4%) y el Nasdaq Composite ganó 0.1% a media mañana. En Japón, el índice Nikkei 225 se disparó un 3.5% tras conocerse que el arancel para productos japoneses será de 15% en lugar del 25% previamente anticipado, y entrará en vigor el 1 de agosto.
“Es un reflejo de los tiempos que vivimos que los mercados celebren un arancel del 15%”, comentó Brian Jacobsen, economista jefe de Annex Wealth Management. “Hace un año, habría sido alarmante; hoy es un alivio”.
Trump refuerza su estrategia bilateral
El presidente Donald Trump continúa promoviendo acuerdos bilaterales como alternativa a los pactos multilaterales. Ayer también anunció un acuerdo comercial con Filipinas, fortaleciendo su enfoque proteccionista moderado.
Pese a los riesgos que los aranceles representan para el consumo interno, la economía estadounidense se ha mantenido estable. Según analistas, el impacto en los precios al consumidor ha sido menor al esperado, lo que ha permitido a la administración avanzar en su agenda comercial sin consecuencias económicas inmediatas severas.