
El caso, que durante años ha acaparado la atención nacional, ha sido bautizado por la prensa surcoreana como el “divorcio del siglo”, no solo por la millonaria cantidad en disputa, sino por la relevancia política y empresarial de sus protagonistas.
Chey Tae-won encabeza SK Group, el segundo conglomerado más grande de Corea del Sur y propietario de SK hynix, uno de los mayores fabricantes de memorias para semiconductores del mundo y una empresa clave en la industria global de la inteligencia artificial y los centros de datos.
Por su parte, Roh Soh-yeong es hija del fallecido expresidente surcoreano Roh Tae-woo, quien gobernó el país entre 1988 y 1993. Durante el juicio, la defensa de Roh argumentó que las conexiones políticas y el respaldo financiero de su familia fueron determinantes para el crecimiento inicial del conglomerado SK, motivo por el cual reclamó una parte significativa de la fortuna acumulada durante el matrimonio.
La disputa comenzó después de que Chey admitiera públicamente, en 2015, mantener una relación extramarital y tener una hija fuera del matrimonio. Desde entonces, ambos protagonizaron una prolongada batalla legal por la división de bienes.
Aunque la resolución representa una de las compensaciones económicas más altas dictadas en un proceso de divorcio en Asia, el fallo aún no es definitivo, ya que el empresario puede recurrir la decisión ante la Corte Suprema de Corea del Sur.
Especialistas consideran que el desenlace podría tener implicaciones importantes para el gobierno corporativo de SK Group y sentar un precedente en futuros litigios sobre la división de grandes fortunas familiares en Corea del Sur.