
Equipo RTN Medios
El pasado 17 de agosto, Gilberto Alfredo Contreras Mendívil regresaba a casa junto con su esposa, Rosa Amparo Morales Venezuela, cuando los fuertes vientos provocaron la caída de un semáforo sobre ellos mientras circulaban en motocicleta por la calle 200.
El impacto dejó a Gilberto con lesiones en distintas partes del cuerpo y lo obligó a permanecer varios días sin poder trabajar. Su esposa también resultó afectada, aunque él fue quien sufrió las lesiones de mayor consideración.
Pero las consecuencias del accidente fueron más allá de las lesiones. La motocicleta en la que viajaban y que permanece en un corralón es también la principal herramienta de trabajo de Gilberto, quien se dedica al reparto de comida mediante plataformas digitales y depende de esos ingresos para sostener a su familia, incluida su pequeña hija.
Desde el día del accidente, Gilberto y su esposa han tenido que trasladarse en vehículos de plataforma, utilizando los recursos que tienen disponibles, mientras la motocicleta permanece retenida y los gastos por su estancia en el corralón continúan acumulándose.
Este miércoles, Gilberto acudió a una audiencia con la presidenta municipal de Cajeme, Claudia Santacruz, para solicitar apoyo y buscar una solución a su situación.
Durante el encuentro, la alcaldesa indicó que se buscará atender los distintos problemas derivados del accidente y brindar apoyo para resolver la situación de la motocicleta.
Aunque Gilberto todavía presenta molestias y requiere continuar con atención médica, tiene claro que no puede seguir más tiempo sin trabajar y dejar de llevar el sustento a su familia.
“Yo, sinceramente, sí, ya quiero trabajar”, expresó.
Gilberto aseguró que no está pidiendo más de lo necesario. Quiere recuperar su motocicleta, continuar con la atención de sus lesiones y volver a salir a las calles para hacer lo que hacía antes del accidente: trabajar todos los días para llevar el sustento a su hogar.
“Yo no pido más que estar otra vez al día, como todo”, señaló.
Este viernes espera recibir una respuesta de las autoridades municipales sobre la posibilidad de recuperar su vehículo. Para ello, enfrenta un adeudo que comenzó con los 2 mil pesos correspondientes al servicio de grúa, además de aproximadamente 50 pesos diarios por la estancia de la motocicleta en el corralón, cantidad que continúa incrementándose.
Para Gilberto, recuperar la motocicleta representa mucho más que sacar un vehículo del corralón: significa recuperar su principal fuente de ingresos y la posibilidad de volver a trabajar para sostener a su familia.