
El ataque contra la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, ocurrido la noche del pasado 30 de agosto, alcanzó una nueva dimensión este viernes luego de que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, revelara que las primeras diligencias estiman que fueron utilizados aproximadamente 200 kilogramos de material explosivo en el vehículo que fue colocado frente a las instalaciones policiales y posteriormente detonado.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, realizada en Zacatecas, el funcionario presentó los avances de la investigación y confirmó que tres personas han sido detenidas por su presunta relación con el atentado.
Harfuch subrayó, sin embargo, que la investigación todavía no está concluida y que las autoridades trabajan para identificar a todas las personas que participaron tanto en el traslado como en la colocación del vehículo utilizado en la agresión.
“Las primeras diligencias estiman que se usaron aproximadamente 200 kilogramos de material explosivo”, informó García Harfuch.
La cifra constituye, hasta ahora, la primera estimación oficial difundida públicamente sobre la cantidad de explosivo empleada en el atentado.
Una explosión contra una comandancia en plena zona urbana
De acuerdo con la reconstrucción presentada por Harfuch, alrededor de las 19:50 horas del 30 de agosto fue detonado un artefacto explosivo improvisado colocado dentro de un vehículo que contaba con reporte de robo en el estado de Jalisco.
El automóvil fue colocado frente a la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente y posteriormente detonó; la onda expansiva no se limitó a las instalaciones policiales.
El saldo oficial presentado este viernes es de 11 personas lesionadas, entre elementos de la corporación y civiles.
Además, la explosión provocó daños severos en 10 viviendas, daños menores en otras 53, así como afectaciones en 15 vehículos.
También resultaron dañadas las instalaciones de la Policía Municipal, patrullas y unidades particulares que se encontraban en las inmediaciones.
La magnitud de los daños explica por qué el Gobierno federal ha colocado este ataque entre las agresiones más graves registradas recientemente contra corporaciones de seguridad en Zacatecas.