
Un Tribunal Colegiado ordenó la libertad de Jorge Antonio Sánchez Ortega, quien había sido señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como presunto segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio.
De acuerdo con la resolución, los magistrados determinaron que no existen pruebas suficientes para acreditar que Sánchez Ortega actuó en un plan conjunto con Mario Aburto Martínez, autor material del homicidio.
Asimismo, el órgano judicial concluyó que el delito que se le imputaba prescribió en 2014, por lo que ordenó su inmediata libertad.
La resolución representa un nuevo revés judicial para la FGR dentro de las investigaciones relacionadas con el magnicidio ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana.
Sánchez Ortega fue detenido nuevamente tras ser acusado por la Fiscalía como presunto participante en los hechos; sin embargo, el Tribunal consideró que los elementos presentados no fueron suficientes para sostener la imputación.